Este
podría ser el principio de esta historia, que tiene por
protagonista a nuestro Hermano Templario Miguel, quién por
propia voluntad decidió un buen dia dejar todas las
comodidades que le rodeaban y a todos sus seres queridos
(familiares y amigos) y desplazarse lejos de su tierra
natal, para ayudar a los pobres y enfermos, a los
necesitados y marginados. Abandonó la ciudad con sus
comodidades y se desplazó a la Sierra Mixe del Estado de
Oaxaca en México, en un claro ejemplo de Templarismo y de
amor y ayuda al prójimo.
Pues bien nos
cuenta el Hermano Miguel; Que la Sierra de Mixe se
encuentra a 2.600 m. de altura, en ella existen varias
poblaciones con aldeas, donde viven los indígenas Mixes.
Nos cuenta que su labor de ayuda se
realizó principalmente en dos de ellas la llamada Duraznal y
otra con el nombre de 4 Palos. En estas poblaciones la gente
se dedica al cultivo de Maíz principalmente y al cuidado del
ganado, el hecho de vivir tan aislados y tan en contacto con
la naturaleza, les ha obligado a mantener unas costumbres
heredadas de sus antiguos, como pueden ser los sacrificios de
animales a los dioses o incluso a la Madre Tierra.
El mayor problema con el que conviven es la falta total de
higiene, este problema se ve agravado por la falta de
medicamentos y de servicios sanitarios, lo que ha originado
que la causa principal de mortalidad infantil sean las
diarreas, ya que el agua que consumen está contaminada y ello
hace que los niños padezcan Amebas.
Y como si la cosa no fuera suficiente
nos encontramos con otro grave problema; Las enfermedades
respiratorias, motivadas por el hecho de que viven a gran
altura y a la escasez de ropa de abrigo, este problema
está considerado como la segunda causa de mortalidad
infantil.
Los que superan la infancia, no son tampoco muy
afortunados ya que el hecho de dormir en el suelo y vivir
en chabolas, les produce debido a la humedad, enfermedades
como el reuma, la artrosis, etc.
La mujer es la que se lleva la peor parte, pues suele
casarse alrededor de los 14 años y enseguida tienen el
primer hijo, el hecho de ser todavía mentalmente niñas y
encontrarse ya con marido e hijos, les lleva al fracaso
matrimonial. Transcurrido un tiempo suelen casarse con
otro hombre que acepta a ese hijo, pero que las maltrata
por haberlo tenido con otro hombre.
Para colmo las familias son muy
numerosas, ya que las mujeres suelen tener de 7 a 11 hijos y
encima tienen que cuidarse de las tareas del hogar, trabajar,
cocinar, cuidar a los hijos, ir a por la leña, etc. Mientras
que sus “Machos” (Machistas) tienen que descansar... no sea
que se estropeen.
El hecho de que el nivel de estudios sea muy bajo, dificulta y
priva a la mujer de poder encontrar un trabajo más cómodo, que
le permita tener una vida más “normal”, todo ello se traduce
en que viven totalmente discriminadas y maltratadas.
Y con todo esto se encontró el Hermano
Miguel cuando llegó allí. Su labor humanitaria fue muy
diversa y consistió en ser desde cocinero hasta maestro,
pasando por enfermero, agricultor, ganadero, etc. Pero él
piensa que la más importante fue, que para los niños fue
un amigo, un hermano y para ello tuvo que involucrarse en
su forma de vida, en su entorno, tuvo que padecer y sufrir
con ellos, llorar sus penas y reír sus alegrías, les
enseñó todo lo que sabía a la vez que aprendió de ellos,
de sus costumbres y formas de vivir. Con ellos conoció el
significado “amplio” de la palabra humildad, sintió la
pobreza, el dolor, “notó” el hambre en su estómago, vivió
la experiencia de tener frío y no tener con que abrigarse,
vivió en la necesidad y fue uno más entre ellos, el
Hermano Miguel se ganó el cariño de esos niños, ya que
lucho para que sus vidas fueran un poco más humanas, algo
mejores.
Esperamos que el ejemplo de este hermano valga para demostrar,
que son los hechos los que hacen que uno sea de verdad un
Caballero de la Blanca Milicia de Dios. Esperamos que esta
experiencia ayude a que otros sigan el camino que ya ha andado
el Hermano Miguel.