CRÓNICA DE LA
INVESTIDURA DE LA OSMTHU EN MALLORCA
Mallorca "Es el lugar más
hermoso donde he vivido y el más encantador que mis ojos
han visto"
George Sand
El Maestre de la OSMTHU, Fr. Fernando de Toro-Garland,
fue invitado a presidir las ceremonias que se llevarían
a efecto en Palma de Mallorca bajo la dirección del
Prior General de España, Fr. José Antonio Cabrera
Díaz.
Jueves 9 de Mayo, 2002. Salimos del aeropuerto
de Madrid hacia Palma de Mallorca, donde la extraordinaria
variedad de su escenario es lo que le da esa belleza natural
que hace a la Isla un paraíso especial: altas montañas
que en invierno se cubren de nieve y se alzan majestuosas
desde las grandes praderas; la costa, en algunos lugares profunda
y quebrada, está vertebrada por innumerables y hermosas
pequeñas rías en las cuales las espléndidas
playas están rodeadas de densos pinares. La ciudad
de Palma, donde el Mediterráneo es de un azul tan profundo
como el cielo, en el horizonte se ve limitada por el castillo
Bellver en la colina, la majestuosa Catedral y al fondo la
Sierra. En este magnífico panorama nos recibieron los
Hermanos José Miguel Nicolau González, junto
a otros futuros Caballeros, quienes nos vinieron a recoger
para llevarnos al hotel donde nos habían hecho la reserva,
que estaba en pleno Paseo Marítimo, justo frente a
la playa y donde, desde nuestra habitación podíamos
contemplar el Puerto de Palma. Era un hermoso y soleado día.
Fuímos a comer a un simpático restaurante decorado
con objetos medievales, donde nos dieron una estupenda comida.
Luego volvimos al hotel. Esa misma tarde llegó el Prior
General de España con su esposa Encarnación
y Fr. Ricardo Centenera. También llegaron ese día
Fr. Antonio Paris, Prior General de Italia y Senescal de la
Orden, y en coche el Comendador de Francia, Fr. Michel Melendre
y su esposa Laurence. Todo el grupo fuímos a cenar
a un magnífico restaurante en las afueras de Palma,
donde además de degustar una comida excelente, gozamos
de nuestra fraternal amistad. Después de la cena fuímos
(por increíble que pueda parecer ...) a la "Feria
de Sevilla", allí mismo en Palma de Mallorca.
Habían muchas casetas repartidas en innumerables tiendas
de lona, donde la gente bailaba y cantaba, muchos de ellos
vestidos con trajes típicos andaluces. Entramos en
una de ellas donde bebimos la típica bebida de esa
fiesta, que consiste en vino con limonada.
Viernes 10 de Mayo. En la mañana
el Maestre y el Prior de España tenían una reunión
con el Reverendo D. Antonio Pérez Ramos en relación
a unas cartas, según se les manifestó, que habían
sido dirigidas y recibidas por el Vicario de Palma; luego
de una larga y fraternal conversación, todo quedó
claro, las cartas fueron dejadas de lado y se consideró
que habían sido enviadas por una persona aparentemente
desequilibrada. A continuación dimos un agradable paseo
por la ciudad y entramos a la Catedral. La primera visión
que se tiene de este monumento, si uno viene desde el mar,
es este parangón de arte gótico, con majestuosas
torres que se alzan sobre la ciudad en una completa y serena
elegancia y siempre mirando las aguas de la bahía.
Después de la conquista de los cristianos en 1229,
la mezquita -ya purificada- sirvió de base para la
iglesia. Tres grandes naves paralelas forman el cuerpo de
la catedral. La nave central es más alta que las laterales.
Desde la fachada del Mirador es donde mejor se puede apreciar
toda la magnitud de la armonía de sus líneas
y su volumen que se eleva hacia el cielo en este prodigio
de creación gótica. Hay un extraordinario y
fino "Portal del Mirador" que lo empezó Pere
Morey en el siglo XIV y aún estaba en obras en el siglo
XVIII. Este portal está dentro de un arco de 15 metros
de altura. El arco del vestíbulo es de forma de estrella,
con pequeños toldos vacíos y arcos ciegos rodeando
las paredes del vestíbulo, mientras la puerta tiene
una archivolta decorada y un tímpano. La fachada principal
conserva del edificio original sólo el rosetón
central que pertenece al siglo XVI. El interior deja atónito
al visitante por su vastísima amplitud y su desnudez:
hay 3 laterales de unos 109,5 metros de largo y cuya nave
central tiene 44 metros de altura. Los laterales están
separados de la nave por dos hileras de columnas extremadamente
esbeltas que tienen un diámetro de 1,5 metros, inconcebiblemente
delgadas para un edificio de ese tamaño. El crepúsculo
en el interior de la catedral está surcado por los
rayos del sol que se filtran a través de sus ventanas
y rosetones. El rosetón sobre el presbiterio tiene
un diámetro de 13,30 metros y es uno de los más
grandes de cualquier construcción gótica. Las
dos laterales terminan en un ábside. La nave del ábside,
que es el Presbiterio o Capilla Real, tiene arcos ojivales
y una capilla a cada lado; una reja barroca con finísimos
candelabros la separa del cuerpo principal de la catedral.
El altar es de mármol blanco y contiene un magnífico
sillar de coro tallado en preciosa madera de nogal que fué
traído de Nápoles en 1497. En la parte de atrás
del presbiterio y a una altura de unos 6 metros está
la Capilla de la Trinidad, dentro de ella la Virgen María
de la Catedral (una virgen negra). Todo este lugar tuvimos
la suerte de poder visitar gracias a que íbamos con
nuestro Hermano Pedro Aloy Felany, que conoce a todo el mundo
en el catedral y su consejero espiritual, el Reverendo Antonio
Pérez Ramos, celebra Misa todos los domingos en la
capilla a la derecha del Altar. Gracias a este magnífico
anfitrión se nos permitió entrar al Altar para
poder observar de cerca los trabajos hechos por el gran artista
catalán Antonio Gaudí y subir a la Capilla de
la Trinidad, que es la parte más antigua de la catedral,
en realidad es parte de la antigua Mezquita árabe,
incluso el pavimento es el original, y hay varios símbolos
templarios que pudimos apreciar bajo la guía de nuestro
Hermano Pedro. Aquí se encuentran, en los lados de
la Capilla, los cuerpos de los Reyes Mallorquines, Jaime II
y Jaime III, en unos sarcófagos tallados por Federico
Marés en 1946. Despues de visitar la catedral de un
lado al otro con Pedro explicándonos cada detalle,
salimos y nos fuímos a comer a San Honorato de Inca,
arriba en las montañas desde donde teníamos
una vista exquisita de toda la región. Después
de comer bajamos a la ciudad de Inca, donde nos fuímos
de compras porque, a pesar de que se trata del centro de una
zona agrícola y ganadera para toda la región,
tiene una importante industria de calzado, así es que
nos fuímos a comprar zapatos. Esa misma tarde llegaron
Sor María García Galot, desde Madrid, ella es
la Tesorera del Priorato General de España y también
llegó, del Reino Unido, Fr. Leslie J. Payne, Prior
General de Inglaterra y Gales y también Vice-Canciller
de la Orden. Esa noche algunos de ellos se fueron a dar una
vuelta por Palma para conocer un poco de la vida nocturna
de la ciudad, el Maestre y yo nos retiramos temprano.
Sábado 11. El día amaneció
nuboso y llovía a ratos. Esa mañana no fuímos
a ningún lugar en especial sino que comimos temprano,
pues a las 4 de la tarde teníamos que estar ya vestidos
de gala, con nuestros mantos al brazo y listos para irnos
a la iglesia a las ceremonias de Investidura.
Nosotros sabíamos que ese día
Fr. Odd Morland, Prior de Noruega, había llegado en
la mañana por avión a Palma y que le habían
llevado a un barco, el cual zarparía esa noche para
un estupendo crucero, pero él nos había advertido
que le gustaría mucho asistir con su esposa a las ceremonias,
así es que Fr. Leslie con uno de los Hermanos de Mallorca
fueron al barco a buscarles y les trajeron a la iglesia, donde
Fernando y yo tuvimos el placer de abrazarles. Nos habíamos
conocido personalmente en el Priorato de Hungría, en
las ceremonias de Investidura que tuvieron lugar en Varpalota
del 30 de Junio al 2 de Julio, 2000. Tanto para ellos como
para nosotros fué una alegría poder re-encontrarnos
y recordar los momentos vividos en el 2000. La fortaleza donde
se encuentra la Iglesia del Temple empieza su historia entre
1224-1230, cuando el reino musulmán de Mallorca se
rinde ante las fuerzas acaudilladas por Jaime I con la ayuda
importantísima de los Caballeros Templarios, a quienes
el Rey luego del triunfo sobre el enemigo les cedió
a perpetuidad un castillo erigido junto a las murallas de
Palma, el que se describe como "fuerte ciudadela conocida
en la época de la conquista con el nombre de La
Gomera". Unos años después de la
conquista de Mallorca, en 1232, pasaron a habitar esta fortaleza
los Caballeros de la Orden del Temple, quienes estuvieron
allí hasta principios del siglo XIV, cuando la Orden
fué suspendida por el Papa Clemente V, pasando la fortaleza
a manos de la Orden Hospitalaria de San Juan. A partir de
ese momento, y según relatan varios historiadores mallorquines,
la fortaleza sufrió diversas vicisitudes pasando de
mano en mano entre familias nobles. De este modo se puede
ver como la antigua fortaleza de origen árabe, llamada
"Gomera", ha servido a través de los siglos
de archivo, fortaleza, convento, cárcel, almacén...
y finalmente, a iniciativa de la Condesa de Ayamans, como
Asilo de la Sagrada Familia del Temple, pasando a ser la cuna
de una institución para niños y al mismo tiempo
de una Congregación religiosa de las Hermanas Trinitarias
del Temple, que la rigen hasta el presente .La Iglesia del
Temple, con su ábside hacia el huerto y su entrada
por el callejón de acceso a la fortaleza, es realmente
una capilla grande cuyos orígenes se remontan probablemente
al establecimiento de los cristianos en dicha fortaleza a
finales del siglo XIII, siendo en realidad un pequeño
oratorio de origen románico, algunos de cuyos elementos
han sobrevivido junto a posteriores adiciones de carácter
gótico y otros de estilo indefinido. La capilla actual
en su parte frontal tiene dos arcos ojivales y una espadaña
sobrepuesta. Pasando los arcos se encuentra un atrio al cual
se ingresa a través de otro arco de medio punto; en
dicho atrio hay tres puertas, siendo la del centro formada
por un arco de grandes piezas esculpidas que da acceso a la
nave central del templo, sostenida por cuatro arcos desnudos
y tan fuertes como el del atrio. Son muy notables las dos
capillas laterales que se encuentran junto a la puerta, tambien
con arcos apuntados. Esta capilla tiene un marcado estilo
bizantino siendo, probablemente, la más antigua edificación
religiosa de Palma. Más tarde fueron construídas
a la derecha de la nave central dos pequeñas capillas
barrocas, siendo sus retablos del mismo estilo. La simbología
es muy variada y tras la imagen de un Cristo crucificado podemos
observar que la pared está adornada de follajes de
un color verde pálido; sobre sus columnas podemos ver
algunas cruces propias de la Orden del Temple y, especialmente
una de ellas, que parece abrazar la columna destacando sobre
las demás por su rareza. En este bello marco y de tanta
importancia para nuestra Orden es donde se celebraron las
ceremonias de Investidura. Presididas por el Maestre, el Senescal
y el Vice-Canciller de la Orden, el Prior de Noruega, el Comendador
de Francia y el Reverendo Dr. D. Antonio Pérez Ramos,
el Prior General de España, Fr. José Antonio
Cabrera Díaz inició las ceremonias, ayudado
por la Canciller Sor Patricia Oyarzun Pinto, por Fr. Ricardo
Centenera y Villena y por Sor María García Galot.
Siguiendo el ceremonial del Barón von Hunt, dos Sargentos
y siete Caballeros fueron Investidos. Más tarde, Fr.
José Miguel Nicolau González fué ascendido
a Gran Oficial por el Maestre y posteriormente instalado como
Bailío de Baleares por el Prior General de España.
Cuando terminaron las ceremonias, salimos todos en procesión
hasta el atrium, para permitir unos momentos para quitar el
Altar Templario y preparar las cosas para la Santa Misa. Cuando
todo estuvo listo, volvimos a entrar en procesión y
el Reverendo D. Antonio Pérez Ramos, ayudado por otro
Capellán celebraron una emocionante y hermosa Misa.
Cuando ésta terminó, formamos fila detrás
de las banderas y salimos al patio donde, ¡que milagro!,
no sólo no llovía sino que brillaba un esplendoroso
sol. Tuvimos nuestra revista militar y bajo la supervisión
del Prior General de España desfilamos todos bajo la
bandera del "buceannus", con todos nuestros invitados
aplaudiendo porque salió todo tan bien, muy colorido
y espectacular. Luego de sacarnos muchas fotos, conversar
con todos y entre todos, los nuevos Sargentos y Caballeros
estaban muy emocionados y felices rodeados de sus familiares
y amigos; entonces Fr. Leslie con uno de los Caballeros de
Baleares llevaron a Fr. Odd Morland y su esposa de vuelta
al barco que zarpaba esa noche. Regresamos a nuestros hoteles
para dejar los mantos y luego nos fuímos al restaurante
"Casa Iván La Mesa" donde teníamos
nuestra cena de gala, la cual fué precedida de un magnífico
cocktail. La cena fue excelente y aún mejor fué
la gran fraternidad que reinó toda la noche. Tuvimos
la oportunidad de conversar y cambiar impresiones. A los postres,
se presentaron los Diplomas y Brevets a cada uno de los Hermanos
Investidos ese día. Luego, el grupo de Baleares tenía
un regalo sorpresa para el Maestre, que le fué entregado
por el más joven de aquel grupo, Aitor, que sólo
tiene 4 años y es el hijo de Fr. José Miguel
Nicolau González. El regalo era un espléndido
anillo de oro con la Cruz, que el Maestre aceptó muy
emocionado y dando las gracias a todo el grupo Balear, explicando
lo que significa ser un Caballero Templario, pertenecer a
nuestra Orden, etc., etc. Después habló el Prior
de España para dar las gracias a todos por su hospitalidad
y que esperaba volver el próximo año para Investir
más Caballeros y por lo menos unas siete Damas Templarias.
Luego hubo unos cortos discursos de Fr. Antonio Paris, Fr.
Leslie J. Payne, Fr. Michel Melendre y también el Reverendo
Don Antonio Pérez Ramos.
Era ya muy tarde en la noche cuando nos
fuímos el Maestre y yo con Fr. Michel Melendre y su
esposa en su coche de vuelta al hotel, pero nos dimos cuenta
que no sabíamos como volver, porque Michel siempre
había venido siguiendo a otro coche en todos nuestros
desplazamientos,
pero preguntado por aquí y por
allá llegamos sanos y salvos a nuestro hotel y en un
tiempo record. El resto de la gente se fueron a otra parte
a continuar las celebraciones.
Domingo 12 de Mayo. Desayunamos temprano
porque a las 10 hrs. nos venían a recoger para llevarnos
al Monasterio del Lluc, que queda a unos 47 kms. de Palma.
En Caimari empezamos a subir la montaña, ascendiendo
la carretera con muchas curvas entre bosques y peñascos
que dan un sublime temor al ver los precipicios, pero al mismo
tiempo unos paisajes que suavizan el ambiente con el suave
gris de los campos de olivos. El Monasterio está a
400 metros de altura, en un extenso valle rodeado de altas
montañas y espesos bosques, donde se puede apreciar
su belleza casi salvaje y solitaria. El Santuario fue fundado
en el siglo XIII, pero los edificios que comprenden el monasterio
hoy en día: la iglesia, los dormitorios y el hostal
son del siglo XVII y XVIII. En el interior de la iglesia hay
un altar plateresco y detrás de él una imagen
de la Virgen María del siglo XIV, donde se juntan filas
de gente que vienen a besar sus pies. El Santuario está
a cargo de los Misioneros del Sagrado Corazón, cuyo
coro de chicos es conocido como los blauets or pequeños
niños azules (porque usan un uniforme de ese color),
que están estupendamente entrenados. De ello podemos
nosotros dar testimonio, porque cuando llegamos la Misa ya
había comenzado, pero nos tenían asientos reservados
al costado del altar, lo cual fue francamente importante porque
la iglesia estaba abarrotada. El coro era espectacular, las
voces tan medidas que su canto era realmente precioso. Cuando
terminó la Misa, nos recibió el Padre Gabriel
Segui Trovat, quien fue nuestro anfitrión y nos mostró
la iglesia en detalle, especialmente fuímos a ver a
la Virgen detrás del altar, donde había una
cola de gente esperando besarle los pies. Allí pudimos
verla de cerca y ver por qué se piensa que es una Virgen
Templaria; hay algunos detalles curiosos, por ejemplo, tiene
unas marcas de las que se puede deducir que podría
haber estado una espada en sus manos, además del hecho
de que originalmente era una "virgen negra" pero
le han raspado el color negro y la han pintado de blanco.
Cuando terminamos la visita al Monasterio,
regresamos a Palma para comer en el mismo restaurante de la
noche anterior. Después de una comida fraternal y las
tristes despedidas, Fr. Angel Hidalgo nos llevó al
aeropuerto para regresar a Madrid, donde llegamos sanos y
salvos. Fin del viaje.