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INVESTIDURA DE LA OSMTH EN TUI

 

 

 
 

ÓRDENES RELIGIOSAS
LA VUELTA DE LOS TEMPLARIOS

 

“El Código da Vinci” ha puesto de moda a los templarios. ¿Está volviendo otra vez la orden del Temple? Una investidura reciente, celebrada en Pontevedra, congregó a sus principales protagonistas.

 

 

“¿Quién aspira a servir al Temple?
- Yo, señor, aspiro a servir a la Orden del Temple.
- Di, pues, tu nombre y condición, y explica qué armas traes para conseguirlo”.

La voz resonó en la nave central de la catedral de Tui (Pontevedra) el pasado 30 de julio. Fuera, el calor derretía las históricas piedras de la ciudad que un día fue capital de una de las siete provincias del antiguo Reino de Galicia. Se estaba celebrando la velada de armas que ocho caballeros y cuatro damas de capítulo debían prestar para ser definitivamente admitidos en la Ordo Supremus Militaris Templi Hierosolymitani (OSMTH), Orden Soberana y Militar del Temple de Jerusalén, de la que es gran maestre y príncipe regente el portugués Fernando Pinto de Fontes.

Al día siguiente, también por la tarde, la catedral estaba adornada con flores y alfombras, y hasta estaba presente el obispo de la diócesis de Tui-Vigo, José Diéguez Reboredo, que ofició la misa previa al acto de investidura. Al pie del altar, en un sillón colocado a propósito, el gran maestre y príncipe regente parecía un monarca ingrávido que estuviera por encima del bien y del mal. Su gesto no se inmutó ni una sola vez e impuso la espada de la Orden sobre los hombros de los aspirantes como si fuera un gran obispo o todo un papa repartiendo agua bendita.

Muy cerca también estaban el visitador general* de la Orden para España, el orensano Luis Gómez San Martín, y el sacerdote templario Antonio Gómez Rojo. Ni cerca ni lejos, simplemente ausente, estuvo el prior del Gran Priorato de España, el catalán Josep Miquel Nicolau**, que no asistió por dificultades de desplazamiento en avión, según explicó escuetamente el visitador general Gómez San Martín.

Aunque tal vez su ausencia se debió a las desavenencias que se están registrando en la actual organización española de los templarios. El gran maestre y príncipe regente, en conversación con La Clave, admitió que hay en España algunos desencuentros que conviene ajustar en el futuro. La Orden del Temple dice “sostener la justicia natural y los derechos fundamentales del hombre y estimular la descentralización del poder político del Estado reconociendo el derecho de los pueblos y las naciones a gobernarse por sí mismos dentro de un medio económico natural”, y cabe suponer que se encuentra en período de adaptación a la realidad plural española, con algunas desavenencias internas respecto al organigrama estatal.

 

Según los datos que maneja su actual gran maestre, Fernando Pinto de Fontes***, la Orden del Temple tiene actualmente más de 2.000 miembros en todo el mundo, de los que aproximadamente la mitad están en Europa. En España hay algo más de 200 y cerca de otros tantos en Portugal. El país donde actualmente crece más el número de templarios es Rumanía, en el que han ingresado 35 nuevos caballeros y damas en los primeros seis meses de este año. Entre ellos, figura incluso un general del Ejército.

 

Aunque muy lejos del poder que ostentó en sus años históricos, el Temple comienza de nuevo a reunir en su seno a algunos influyentes representantes de la sociedad, y sus relaciones con la Iglesia Católica están atravesando por un momento dulce. Así lo evidencia el hecho de que en la reciente investidura de Tui haya participado un obispo o que, de los 12 nuevos caballeros y damas; tres sean ingenieros; dos, catedráticos; cuatro, abogados; uno, periodista y otro, empresario. Sus lugares de origen (Granada, San Sebastián, Madrid, Lugo, Braga, Poboa do Varzim, Santo Tirso) prueban también que no son un fenómeno limitado a un solo espacio geográfico.

 

Pinto de Fontes interpreta así esta situación: “Creo que la sociedad actual, en los distintos países, está siendo receptiva al templarismo. Con la Iglesia nos llevamos bien aún a pesar de que no haya presentado una disculpa clara por las injusticias a las que sometió a nuestra Orden cuando la Inquisición mató a Jacques de Molay, por ejemplo. Y con el mundo del Islam estamos en condiciones de abrir también algunas puertas. El año que viene tendremos una reunión internacional muy importante en París, tal vez en Versalles, y a la que asistirán más de 300 templarios y en ella estudiaremos nuestros principales asuntos de hoy en día”.

Fernando Pinto de Fontes sitúa al actual arzobispo de Madrid, Antonio Rouco Varela, como uno de los representantes católicos que más ha contribuido a la apertura de la Iglesia hacia la Orden del Temple. “Cuando todavía era arzobispo de Santiago de Compostela, con motivo de la celebración de un Xacobeo, habló muy buenas palabras sobre nosotros. Precisamente, yo tengo la intención de visitarlo en Madrid para pedirle que intervenga como mediador nuestro ante el Vaticano”.

 

Una herencia viva

Por su parte, el visitador general para España, Luis Gómez San Martín, considera que la herencia templaria está viva en diversos puntos de España: “En Vigo quedan reminiscencias de cuando los templarios tuvieron sus propiedades y su influencia, e incluso utilizaron su puerto como refugio para los barcos que dispersaron cuando el rey de Francia emprendió una feroz campaña contra el Temple. En la ciudad de Ponferrada está el castillo templario por el que pesaban los franceses que iban a Compostela. Aún hoy, los habitantes de Ponferrada se sienten templarios. La ciudad de Vigo tiene un olivo en su escudo. Es un olivo que ha sido plantado por los templarios, que debieron ser importantes hasta el punto de dejar su huella en la heráldica de la ciudad”.

Actualmente, la organización templaria tiene como base la denominada comendadoría, un conjunto de nueve miembros –en honor de los nueve primeros históricos fundadores del Temple- a través del cual se establece su funcionamiento en los distintos lugares. Para ingresar y alcanzar el rango de Caballero o Dama, los aspirantes han de ser presentados y avalados por dos padrinos ya pertenecientes a la Orden. En general, se trata de gentes de ideas conservadoras y comportamiento muy protocolario a la que, sin embargo, no son ajenos los sentimientos de solidaridad. Los templarios suelen colaborar con organizaciones como Cruz Roja, UNICEF, etcétera, y con la Iglesia Católica, en diversas ayudas a los más necesitados. “Nos mueve el espíritu de amistad”, asegura Luis Gómez San Martín.

Pero, ¿quiénes son –y qué son- en realidad los templarios? La Orden del Temple fue fundada en 1118 por Hugues de Payns y su propósito no era otro que proteger a los peregrinos que acudían a Jerusalén después de desembarcar en el puerto de Haifa y recorrer por tierra el resto del camino que estaba lleno de peligros. En poco más de 100 años la Orden se extendió por toda Francia, España, Portugal y Alemania y constituyó un imperio económico, militar, político y religioso, convirtiéndose así en la mayor fortuna de Europa. Ante este poder muchos quisieron la desaparición de la Orden, y en 1311, en el Concilio de Vienne, se aprobó un dictamen en su contra. Muchos miembros fueron arrestados, otros condenados a muerte e incluso Jacques de Moaly, el gran maestre de entonces, fue quemado vivo.

La organización sin embargo nunca desapareció del todo. En Portugal fue la Orden de Cristo la que heredó parte de su tradición, en Finlandia la de San Andrés y en Escocia se sospecha que los templarios nunca llegaron a interrumpir su funcionamiento. Incluso en Francia, se sostiene que Marc Larmenius sucedió clandestinamente a Jacques de Molay.

El caso es que la Orden del Temple cabalga de nuevo. Un general español amigo de Franco, Tomás Luque, ayudó al belga Holemans a instalarse en Portugal en 1942 con importante documentación secreta sobre la Orden. En el país vecino se fue desarrollando cierta actividad templaria que influyó decisivamente en su reaparición en varios países europeos y que ayudó a que el cargo de gran maestre permanezca en manos de la familia Pinto de Fontes desde hace dos generaciones.

En la actualidad, hay más de 400 organizaciones neotemplarias en el mundo, aunque, como sostiene el presidente de la Sociedad de Estudios Templarios y Medievales****, Fernando Arroyo, “existen ramificaciones con un marcado componente de negocio que no representan, en modo alguno, lo que podríamos denominar espíritu templario y caballeresco”. Según este portavoz, “algunas organizaciones se aprovechan del atractivo del ideal templario y de la vanidad de cierto tipo de advenedizos para comerciar con huecas prebendas (títulos, medallas, etcétera)”

Tan solo un negocio

Arroyo sitúa, entre estas organizaciones, al llamado Gran Priorato de España del que dice que “la mayor parte de las personas que acuden a esta asociación, en lugar de encontrar el espíritu que buscaban, terminan desengañadas al darse cuenta de que, detrás de la reluciente fachada de mantos y veneras, no hay otra cosa que un vulgar comercio”. Respecto al grupo que realizó la investidura en Tui, este experto dice que “cuando menos, mantiene buena y sincera relación con la Iglesia y la manera en que viven su templarismo es muy digna”. Fernando Arroyo opina que “el error que ha cometido el gran maestre Fernando Pinto de Sousa Fontes es haber reconocido al grupo encabezado por Josep Juan i Buixeda, que procede de una escisión promovida en su día por Fernando Toro Garland, pues no parece que este grupo represente para nada un tipo de templarismo saludable”.

 

 

Fe de erratas

  • * El cargo es “visitador magistral”

  • ** José Miguel Nicolau es mallorquín, no catalán, y es prior internacional de la SMOTH, prior magistral del Archipiélago Balear y legado magistral para Hispanomérica de la OSMTH. Josep Juan i Buixeda es prior de Cataluña de la OSMTH. Las desavenencias a las que el articulista se refiere son con el Priorato de Cataluña de Josep Juan i Buixeda, no con el Gran Priorato Internacional Templario de José Miguel Nicolau.

  • *** El nombre correcto es Fernando Pinto de Sousa Fontes.

  • **** Se refiere a la Sociedad de Estudios Templarios y Medievales TEMPLESPAÑA

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
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