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LOS CARTÓGRAFOS EN MALLORCA

 
 

Referirnos a la cartografía tiene sentido en cuanto aplicación de la mente, del dibujo y del color para la representación en obras de carácter técnico. Por que técnica, en sentido estricto, de enseñanza tradicional y experimental, era la navegación en la Isla de Mallorca, cuando a primeros del siglo XIV el primer censo parcial de la ciudad sitúa a tantos marineros en la parroquia de San Nicolás y los llama “Navegants” y sobre estos Cartógrafos o Navegants ceñiremos nuestro trabajo. No nos interesa naturalmente aquí el aspecto científico, matemático, astronómico que pudieran revestir estas obras, que en la Baja Edad Media tanta importancia tuvieron en la Isla de Mallorca, por ser último punto en medio del Mediterráneo que se tocaba en las rutas que salían del Próximo Oriente y de Italia hacia el estrecho y de allí hacia el Norte: Las Islas Británicas y las Tierras Bajas de Flandes o hacia el Sur: Las Tierras Cálidas de Marruecos o Río de Oro. Por ello a veces; el parte de alerta de las Atalayas del Norte de la Isla siempre vigilante por temor a los piratas, al registrar el paso de alguna flota ya hacia alguna vez la sugerencia de si seria el convoy de venecianos que iba de camino a Flandes, acostumbrados como estaban a verla surcar temporada tras temporada aquellas costas que sus ojos aquilinos tenían tan familiarizadas.
Desgraciadamente la mayoría de estas cartas medievales, por los avatares de la historia, han ido a parar al extranjero, salvo alguna rara excepción.
Muchas cartas mallorquinas que comienzan a principios de siglo – La primera parece ser la anónima de ca. 1327 del British Museum- pertenecen a un tipo que J. Rey Pastor y E. García Camero han denominado tipo “náutico-geográfico” y que tienen unas características enciclopédicas por que “son a la vez instrumento de navegación y exposición de conocimientos: de geografía física (orografía, hidrografía y otros accidentes del suelo); de geografía biológica (flora y fauna); de geografía política ( biografía sucinta de Monarcas, datos de costumbres...); todo ello con leyendas en catalán en ingenua forma gráfica no superada en los libros de la época”.
Este tipo de carta se orientó rápidamente hacia el Mapamundi coloreado e historiado con pormenores anecdóticos y geográficos, en el que rayó a gran altura el judío Cresques Abraham y su hijo Jafuda Cresques. Pero al lado de este tipo existió el estilo “náutico puro” cuyos elementos son más escuetos, como propios para satisfacer las necesidades de los navegantes y los comerciantes, como los accidentes naturales, los cursos inferiores de los ríos navegables, los puertos y la red de vientos...la información de los mercados tierra adentro.
Contemporáneo de Cresques fue Guillem Soler, que quizás fuera el Cristiano al que el Rey Juan el 26 de Marzo de 1387 recomienda acabar una carta geográfica que Cresques al morir habia dejado imperfecta, si es que no se hallara otra solución más hacedera.
Soler cuenta con dos cartas una del tipo de “náutico puro” y la otra “náutico geográfica”firmadas ambas pero fechada solo la segunda- la del Archivo di Stato de Florencia, en 1385. La primera se encuentra hoy en la Biblioteca Nacional de Paris.
Sin embargo los dos Cartógrafos mas notables son los dos Judíos Cresques Abraham y Jafuda Cresques (padre e hijo). Después del estudio de Jaume Riera podemos cifrar en un calculo aproximativo sus biografías entre 1325 y 1387 la del primero y a del segundo de 1350 a 1410. Estaban afincados en la Isla aunque Jafuda vino a morir a Barcelona después de haberse convertido en Mallorca en las turbulencia del Call de 1391, en las que se bautizó y tomo el nombre de Jaume Ribes, de su probable padrino el homónimo canónigo de la Catedral.
El viejo Cresques era famoso por su oficio en la ciudad hasta el punto de que la calle cercana al Temple donde vivía era popularmente conocida como la del Jueu Buxoler. Se le llamaba “Buxoler” y “Mestre de Buxoles y de Mapamundis”, sin duda por que alcanzó una gran pericia en la pintura de estos instrumentos, que elevó a la categoría de grandes obras de arte.
La única pieza conservada es el Mapamundi de 1375 de la Biblioteca Nacional de Paris que consta de 6 grandes hojas (0,63 x 0,50 m.), dos introductivas y teóricas sobre problemas de calendario y de astrología y cuatro en que se representa el trazado del Atlántico y del Mediterráneo Occidental, el Mediterráneo Central y Oriental, el Asia central con el Golfo Pérsico y el extremo Oriente. Fue enviada por el Infante Juan, hijo de Pedro IV, al Rey de Francia, por mediación del Caballero Guillermo de Courcy en 1381 cop0n precisas instrucciones orales para el manejo y comprensión del mismo.
Sabemos que en 1387, el Rey Juan I compraba una carta geográfica comenzada por Cresques Abraham por el precio de 60 libras Mallorquinas.
Estos Cartógrafos Judíos fueron familiares de los Reyes contemporáneos suyos- bien fueran Pedro IV, bien Juan I, bien Martín I- cargo codiciado por las ventajas que reportaba a sus poseedores y fueron protegidos en distintos pleitos y problemas que tuvieron con la Aljama Insular e incluso el viejo Cresques recibió la merced de poder construir unos baños Judíos en el solar de su casa en el año 1381.
Mas adelante 1399-1400 Jafuda Cresques avecindado en Barcelona trabajó por cuenta de un mercader florentino, llamado Baldassare Ubriachi, relacionado con la famosa empresa Datini de Prato, al mismo tiempo que otro Cartógrafo Genoves llamado Francesco Beca, los dos pintando mapas de gran precio -Mapamundis- . Es curioso- según subraya Riera el modelo de Mapamundi parece que era el del Mallorquín y el Genovés secretamente lo copiaba gracias a las buenas artes de los comerciantes Italianos.
Pero uno y otro eran llamados “Maestros de Cartas de Navegar”.
Los Mapamundis encargados a Becas eran de dos tamaños los chicos (60 Florines la pieza) y los grandes (por 100).
En estos Mapamundis de lujo se pintaban muchas figuras, grupos de personas, animales fantásticos, anécdotas exóticas, ciudades con sus príncipes y sus banderas, a menudo explicándolas con sus leyendas en Catalán. El Mapamundi cobraba así un valor de fuente de satisfacción de curiosidad que podemos pensar se halla en el hombre medieval, como en el de todos los tiempos, pero que se encarnaba entonces en la persona del Rey Juan I, quien por cierto, siempre que podía; acopiaba noticias acerca de tierras lejanas e incluso, en la carta que envió el 26 de Marzo de 1387 a su lugarteniente de Mallorca, encarga que se le envié un Mapamundi pero también que se le envié a un miembro de la familia Desvaler que ha llegado a la Isla después de haber viajado hasta Tartaria.
Esta tapicería de curiosidad exigía naturalmente mucho trabajo. Por eso manifiesta Beca que ha empleado 7 meses en la realización de uno y 4 en la de otro, en total 11 meses, en los que ha tenido que gastar poco más de 117 Florines de los de Aragón. Y explica cuantas figuras y animales a pintado; 165; cuantas naus e galeres 25, y cuantos peces (peys entre grans y pochs): 100. Y además 340 banderas en ciudades, y Castillos y 140 árboles... Y subraya que el modelo que le dieron no traía tan valioso arsenal de datos, todos de los mismos géneros minerales, vegetales, animales y humanos.
Aunque como hemos visto existía algún Cristiano que trabajaba en el arte de la Cartografía en Mallorca –Guillem Soler- es cierto que esta era ocupación muy propia de Judíos y luego de conversos. Entre ellos hemos de contar en el siglo XV , algunos después de haber marchado a Barcelona Jaume Ribes, cuya presencia en el centro portugués de Sagres, queda descartada por la data de su muerte; entre 1406 y 1410 aunque reste la noticia de la existencia allí de un misterioso maestro Jácome de Mallorca.
Uno de estos Cartógrafos es Macià de Viladesters. Juan Muntaner a dado con su nombre Judío Juan Corchos. Fue sin duda su Padrino de Bautismo el asesor Jurídico de los Gobernadores de Mallorca Olfo de Próxida y Francesc de Çagarriga, Jaume de Viladesters documentado entre 1370 y 1383.
Consta que consiguió permiso para viajar a Sicilia en Enero de 1401 en la nave de Pere Aimeric. En 1404 fue nombrado arbitro junto con Gabriel Onis, en una cuestión entre conversos. Algo mas tarde en 1409 aparece como testigo en el inventario de Joan Bonaventura, habitante de la villa de Valldemossa. Estas referencia a lo mas que alcanzan es a llamarle converso, pero existe una importante declaración de Antoni de Requesens, uno de los principales responsables de la comunidad conversa, asociada en la cofradía de San Miguel, después de “Nostra Dona de Gracia” que le llama Buxoler que nos da el nombre de su mujer Coloma y de Angelina su suegra y que declara que no se le moleste por razón de dineros que se crea puedan guardarse propiedad de dicho alto personaje en la casa del dibujante, por que el ya a cuidado de retirarlos a otros sitios seguros. Esta declaración es de 1421.
Se conserva del mismo un mapa en la Biblioteca Nacional de Paris (G.E. A. A. 566 fechado 1443) y otro en la Biblioteca Laurenciana de Florencia (Ashb, num 1802) también fechado MCCCCXX.
La primera de estas cartas parece ser que fue la que Jaime Villanueva vio todavía en la Cartuja del Vall de Cristo(Segorbe-1806). Sabemos que fue vendida a la Biblioteca Nacional de Paris por 800 Francos en el año 1857. Pienso a mi vez que puede tratarse de la que compro el Prior de la Cartuja de Valldemossa en 1413 para llevar a la mencionada Cartuja de Segorbe Si así fuera sabríamos el precio de la obra que no resulta muy elevado: Item costà I carta de navegar, la qual compri por lo Prior de Vall de Cristi, la qual pagui de la cantidad que ell m´avia prestada a Tortosa... VII liures, X Sous.
La afirmación de Rey Pastor y Garcia Camarero de que sigue la pauta de Cresques Abraham me parece muy puesta en razón; por el único de los dos mapas suyos que me ha sido dado consultar.
Con ello no queda duda del origen Converso de Macià Viladesters ni de su probable Hermano Joan de Viladester, del cual se sabe de una carta geográfica conservada en Madrid, del cual solo se sabe de una carta geográfica conservada en Estambul y firmada: Iohanes de Villa Destes- anno Domine MCCCCXX VIII.
Algo mas complicado es el caso de Gabriel Vallseca, mas conocido en España por haberse conservado en la Nación una de sus cartas fechada y firmada: Gabriell de Valsequa l.a fecta en Malorcha, any MCCCCXXVIII, hoy expuesto en el museo Marítimo de Barcelona por depósito de la Biblioteca de Catalunya. Consta que perteneció en su dia al navegante Américo Vespucci, quien pagó por ella 80 ducados de oro pasando luego a la Biblioteca Mallorquina del Conde de Montenegro. De allí dio el salto a la Ciudad Condal, adquirida en 1917 por el Institut d´Estudis Catalans.
Es una hermosa pieza de 1,00 x 0,75m. Bien dibujada y coloreada que resulta también algo así como un eco lejano de la obra de Cresques Abraham. Hermanas suyas son otras de la Biblioteca Nacional de Paris(Res. G. C. 4607) de 1447 y del Archivo di Stato de Florencia (num.22) de 1449. La primera muy pobre de decoración. También parece ser suya otra pieza de la Biblioteca Nacional de Paris(Res G. D. 3005).
Los últimos esclarecimientos permiten establecer el origen Catalán de Gabriel de Vallseca. El investigador Catalán José Maria Madurell encontró, hace mas de 10 años un documento del Archivo de Protocolos de Barcelona, fechado en 1435, en que se le llama Mestre de Cartes de Navegar y se añade que antes era ciudadano de Barcelona y ahora lo es de Mallorca. Asi se comprende que lleve el apellido Valseca, inusitado en la Isla pero correspondiente a una distinguida familia Catalana.
Poco tiempo después 1437 aparece mencionado por problemas jurídicos derivados de la posesión de cierta esclava y a continuación, en las décadas de 1440 y 1460 se le encuentra también por razones diversas en los registros notariales de la Ciudad de Mallorca: posesión de terrenos, nombramientos de Procuradores, comparecencia como testigo en testamentos y constituciones de dotes, etc.
En Abril de 1463 figura, junto con Antonio Piris Buxolerius, él también apellidado Buxolerius en el testamento de Françoya, dicta Tarracontina, dueña seguramente de un importante hostal, situado en la zona portuaria que era aquella en la que el se alojaba, en la illa d´En Luis Soler: Gabriel Vallseca, Buxoler e son fill, en la parroquia de Santa Cruz.
Otorgo testamento el 13 de Enero de 1467, el cual a publicado Francisco Sevillano, del testamento se desprende que efectivamente era parroquiano de Santa Cruz, en el puerto, donde vivía con su mujer Floreta, a la que nombra heredera universal de sus bienes. Por entonces tenia dos hijos: Joan y Francesc, este ultimo de profesión mercader, es llamado diputado de la nación israelítica, en un documento de 1490; el primero Joan, estaba casado con Isabel, hermana de Beatriu, esposa a su vez del Mercader Bartomeu Miró.
Valseca debía ser converso. Ya hemos visto como su hijo lo declara a finales del siglo. Él no lo dice directamente pero en el testamento pide ser enterrado en la Capilla de Nostra Dona de Gracia, la cual era propiedad de los conversos desde el año 1410, en que se fundó la cofradía de los conversos de San Miguel. Y precisamente dice, enterrado “en la sepultura en que se entierran los cuerpos de los Mirons y otros antecesores míos” Él por lo menos se mueve en el Clan Miró por razón del matrimonio de su hijo Juan; bien pudiera ser que existieran aún otras razones que todavía desconocemos.
Llama la atención el que entre las piezas de la llamada escuela cartográfica mallorquina el factor religioso juegue su papel; el Santo sepulcro de Jerusalén figura siempre por que era el centro de todas las peregrinaciones Cristianas. Pero al Sur se halla el Sinaí, que Francesc Soler, cristiano, dibuja muy bien con la montaña y el monasterio en su flanco; la leyenda dice: “ Mon de Sinay, en lo qual es lo chos de madona Sancta Chaterina.” Cresques Abraham en su carta parisina de 1375, alude a la concesión de la ley mosaica por Dios en la montaña. Macià de Viladestes hace lo mismo al afirmar: “Aquest mont es apelat Sinar, en lo dit mont dona nostro senyor Deu la ley santa al poble d´Israel per ma de Moisés profeta”. Y Valseca a su vez, al Sur del Santo Sepulcro pone también igualmente: “el Mont de Santa Caterina, lo qual Deus donà la ley a Moisés”.
Hay que tener presente la importancia que revestía en aquella época la peregrinación a los Santos Lugares de forma que habia naves que salían de Barcelona con notificación notarial de que admitían peregrinos de las varias religiones: Cristianos y Judíos. Así fue como se pudo conservar en el monasterio del Sinaí una tabla gótica Catalana de fines del siglo XIV (1387) que Juan Ainaud, opina ser de escuela Mallorquina. De todas formas es ofrecida por el cónsul de catalanes de Alejandria.
Postura clara propiamente dicha la que viene a tomar Cresques Abraham, el cual aparte del Santo sepulcro, no alude a Jesucristo, cosa que nadie hace tras él. Y el Santo Sepulcro ya lo citaba la carta de Dulcet de 1339. Cuando aumenta la anécdota el Judío Mallorquín nos presenta en Palestina nada menos que Gog y Magog, y alude a las profecías de Isaías y al Anticristo, visto desde la perspectiva ortodoxa judía. ¡Quién quiera entender que entienda! Evidentemente los Judíos que le siguieron tenían como camino -mas practico el recurso del silencio, que fue el que de hacho siguieron.
Curiosa resulta asimismo la comparación en las alusiones a la Meca, el gran centro de peregrinación Islamita que todos debían insertar, pero Francesc Soler dice: Mecha, en esta ciutat es la sepultura de Mafumet, profeta fals dels sarrayns, els quals venan ací en pelegrinatge de totes lurs regions e aquí els se fan ab acinament a reverencia de Mafumet. La tolerancia brilla por su ausencia en la información geográfica: Mafumet, profeta fals.
En la Meca, Macià de Viladesters pone un negro arrodillado ante la ciudad. Sobre el lugar escribe: Meca, on es l´archa de Mafumet qui´s sosté en l´aer sots molta de caramida, la qual es onrrada al jorn de vull per tots los sarayns. Todavía en el folklore Mallorquín contemporáneo se ha guardado la conseja de que el ataúd de Mahoma se sostiene en el ahire en virtud de un proceso de magnetismo y la forma de presentación que ofrece Mossén Antoni Maria Alcover apunta mas bien a superchería. Sin embargo la noticia del converso cuatrocentista parece neutra.
Y también neutra se nos brinda la información de Valseca: ciutat Mecha e en esta ciutat es l´archa de Maffumet, profeta dels sarrayns los quals venan ací de tots lurs regions en palagrinatga e din per mostra; tan presiosa cosa que no son dignes de pus.
¿Cómo se enseñaba el arte de la Cartografía a nuestros pintores? No lo sabemos. Desde luego es un hecho el que la mayoría viven en la zona del puerto. Hemos visto también que se traen Gabriel de Valseca, testigo, con Antoni Piris en el testamento de la tarraconina pudieran ser Maestro y discípulo, pudieran... Joan Marçol, pintor, domiciliado en la calle del Mar vende su casa a Rafael Moneéis que se denomina Buixoler. Moneéis vende casa a un hostalero Joan Maritell en 1451 (Doc. 315) se asienta en el centro de la ciudad y pasa a llamarse pintor. Así se califica ya en 1458. Pudieran ser Joan Marçol y Rafael Moneéis; maestro y discípulo? Pudieran... Pero nada de ello es seguro como no sea la relación entre el Cartógrafo y el pintor, debido a la característica iluminación y anecdotismo de las cartas de Mallorca. Todavía en el inventario de Rafael Monells, muerto ya, figuran mapas en su habitación. La única relación segura “maestro – discípulo” que conocemos es la de Pere Rosell – Arnau Doménech.
¿Qué otros nombres suenan entre los Cartógrafos del siglo XV?
Hemos mencionado a Antonio Piris en el testamento de la zona Tarraconina junto con Valseca. Al dia siguiente comparece también como testigo, esta vez del inventario, pero al lado de Gabriel Soler; Mestre de Cartes se entiende de navegar.
Y de nuevo aparece de testigo en el testamento de Úrsula, esposa de Joan Baleguer: Iohannes Nicolai, hostalerius, de Antonius Piris, Buxolerius, cives, civitatis Maioricarum.
Esta Cartógrafo era, al parecer, desconocido. En cambio Gabriel Soler, era conocido. Habitaba con fecha ignota como Buxoler, en L´illa d´En Johan Bertrán (Doc.20) y en la illa d´en Pere Pardo en 1449. Firma un documento de indemnidad el 16-12-1466 y el 2-9-1474 figura de testigo del reconocimiento de deuda de dos herreros de Manacor al platero Pere Doto, por una partida de hierro. Ya habia fallecido en Octubre de 1475 según se desprende e un acta de su viuda Francisca.
Pero inexplicablemente tampoco se conserva ninguna obra de este artista posiblemente enlazado con el Francesc Soler del siglo anterior.
Muy distinto es el caso de Pere Rosell, del que se conservan una quincena de cartas náuticas firmadas en Mallorca la mitad de ellas. La documentación de protocolos nos alarga mas las fechas de su labor científica que Rey Pastor y Garcia Camarero fijan entre 1446 y 1489. Sabemos que vivía en la Parroquia de Santa Cruz, en l´illa de la Darassana (Doc. 20) que actuó de testigo en actas notariales del 27-8-1470 y que se compro una pieza de paño blanco setzè de lana Mallorquina para vestir el 15-7-1463. También reconoce una deuda de 5 libras a la mujer de Doncel Pere Vivot, Antonina, el 7-6-1474.
Tuvo como discípulo a Arnau Doménech, según éste reconoce en un mapa fechado en Nápoles en 1487.
Jaume Bertrán fecho una carta geográfica en Barcelona en 1456, junto con Berenguer Ripoll pero el resto de su producción- tres cartas mas- estan fechadas en Mallorca donde residía al menos desde 1478, en l´illa d´En Gabriel Martí de la Parroquia de Santa Cruz (Doc.21). Las noticia que los protocolos nos facilitan acerca del sujeto nos lo muestran vivo todavía en 1490: en Mayo compraba en las inmediaciones de la Porta Pintada del recinto amurallado y lo vendía en junio. Lo compro por 6 libras y lo vendía por 22. No cabe duda de que entendía de algo mas que de Cartografía.
Hace años Gabriel Llabrés dio noticia de la existencia de un desconocido Mestre de Cartes de navegar apellidado Rafael Loret, que compraba en 1436 unas casas al herrero Joan Garriga. Sobre la posesión de las mismas en la Calle del Mar trata el Capbreu de 1436, unos meses después.
A comienzos del siglo XVI, cuando termina nuestra investigación aparecen todavía dos Cartógrafos más: uno de ellos parece tratarse del que se firma en mapas fechado en la isla en 1511 y 1533 como Salvat de Pilestrina, nombre que a originado una seria confusión acerca de su oriundez.
Dicho sujeto en un documento del 6-9-1523 vende varias joyas. Es llamado Ioanes Salvat, Buxolerius aurifaber, denominación curiosa, por que es éste el primer caso que nos consta positivamente de un cartógrafo que era asimismo platero.
El otro creemos que pueda ser Bartomeu oliva, que hemos visto trabajando de pintor entre 1504 y 1532. En esta última fecha (Doc.415)adquiere del Mercader Joan Benet 30 docenas de pergaminos. Pudieran separa revender, lo más probable para miniar... o para dibujar mapas, si es que existe un entronque entre este artista, que figura en cuarto lugar en la comisión de la cofradía de pintores de 1512 Doc. 24) con Jaume Olives, el cual en 1550 firmaba mapas en Mallorca pero que lo hacia asimismo por otros puertos del Mediterráneo. Esta es una mera hipótesis a confirmar. Pero interesante por que tendríamos identificado al rejón del árbol genealógico de una familia de cartógrafos que trabajó hasta la primera mitad del siglo XVII.
Hecho seguro es ciertamente la importancia que tuvo a lo largo de la Edad Media el mapa Mallorquín. Dejando a un lado las compras de mapas espléndidos realizadas por la corte en tiempos de Pedro IV, Juan I y Martín el Humano, aquí esta el hecho de que Américo Vespucci adquiriera el mapa de Gabriel de Valseca: aquí está otra compra que hemos encontrado en una subasta de bienes del mercader Juan de Puig:

-Item ipsa eadem die (10 de Octubre de 1408) vendidissem cartam pergameneam de navegar Nicolau de Iohanne, atalià, pretiu centum solidorum de quibus duabus proxime dictis quantitatibus et de quantitat edicti libri fuerunt pro currituris et impositionem decem octosolidos, restam duarum proxime dictarum quantitatum, cum quantitate dicti encanti et quantitate predicti libri, fuerunt tradicti predicti Agneti, de quibus firmavit apocham de recepto.

Se trata de una cantidad importante: 20 Libras. Era una pieza usada.
Sobre estas fechas en Barcelona Jaume Ribes, el converso Jafudà Cresques hacia mapas también para comerciantes italianos en relación con la firma Datini de Prato. En fin citemos en bloque la obra de Rey Pastor García Camarero que nos muestra las muchas cartas que salieron del puerto de la ciudad de Mallorca.
Aquí dada la situación de la isla el mapa aun en versión más sencilla era indispensable para la vida del piloto y del mercader; para la cultura del intelectual. De hay que se hallen cartas de ordinario en los escritores de los mercaderes (Real Pere, 1383; Francesc Mora 1472) en el comedor de un botero (oficio indispensable en una nao: Juan Pons, 1449); en el consultorio de un médico (joan Desbrull); en el despacho de un notario (Gabriel Abeyar 1492).
Pero desde la Isla se verificaba una propagación extraordinaria. En especial de Mapamundis, en lo que hemos dicho tenia la ciudad de Mallorca especialidad. Es posible que de hay saliera la “carta de pregamí en la qual es pintat lo mon, apellada mapamundi” que caprichosamente pide al ciudadano valenciano Guillem Ros, en 1399, Juan I o la “carta historiada on es pintat lo mon” que tenia Lluis Franch en 1434 en su casa de Vich.
Hasta en una Biblia salida quizás del pintor de Cresques figuraba, segun el mozo del notario que copio la transacción en 1418, “lo mapamundi” (Doc.493).
Rasgo importante de la carta geográfica mallorquina fue la acumulación de nuevos datos que la pusieran al dia. Era un valor particular que poseía. Y era clara señal de que querían estar al día los compradores que las manejaban. Quiero recordar, al acabar estas líneas ya en el dintel del descubrimiento de América, a un culto mercader Mallorquín, Miguel Garau, hombre humanista, quizás no muy rico puesto que solo tenía dos esclavos y una nave a medias, de mil cien salmas y que sabia juntar un cartujano, completo, con gramáticas latinas y algún libro en lengua Toscana y que en su estudio, junto a los libros de cuentas, tinteros y brújulas, además de unos grabados renacentistas de los XII Apóstoles, contemplaba de tanto en cuanto: una carta de navegar gran en que son las ciutats e regnes novament trobats, ab son gorniment, cuberta de tela blava (XIV-27). Era el año 1506 ¿ Era Mallorquina? ¿Era Andaluza...? No lo puedo decir: Pero era la respuesta al afán de siempre, de estar al dia en el puerto de la Ciutat de Mallorca.


Gabriel Llompart. C. R.
La pintura Medieval Mallorquina


 


 
 
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