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ARCHIVO TEMPLARIO |
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DIOSES SOLARES |
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En la investigación, todos sabemos que influye
todo tipo de prejuicios:
educación, ideales, etc. En una investigación,
cuando existe un vacío, se intenta rellenar con
conceptos lógicos para el investigador en su
conocimiento actual del echo en concreto, pero,
cuando lo que se conoce del echo, del entorno,
etc., es poco o nada, la inventiva del
investigador en sí, debe dársele poca
credibilidad, por lo menos hasta encontrar pruebas
que aseguren las teorías, antes de darlas por
verídicas, puesto que entonces, todos podríamos
sacar teorías creíbles.
Somos una hermandad que creemos en la Verdad, que
es una, y la defendemos de todo tipo de
confusiones y desviaciones que sólo crean
confusión en las personas. Por eso este artículo
es solamente uno de tantos que confunden a la
gente, nosotros contestamos a él, y a todas las
personas que al leer este tipo de artículos quedan
confundidas, que la única verdad que es Dios,
nuestro señor Jesucristo y el Espíritu Santo
ilumine a cada persona que busca la verdad, tarde
o temprano llegaréis a la luz de Jesús. |
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El tema de los dioses solares siempre ha sido
echado en cara a la Iglesia cristiana. Mucha gente
piensa que los cristianos hicieron un cocktail de
entre las religiones paganas mistéricas y las
modificaron a su conveniencia. En el siguiente
texto encontraremos dioses que están basados en
mitos, dioses que se identifican con el agua, el
sol, la luna, etc. |
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Desde la hermandad entendemos las posturas que se
tenían en aquellos tiempos respecto a las
creencias de las deidades relacionándolas con la
naturaleza: el sol, la luna, la tierra. Era lo que
el hombre mas valoraba, lo que le daba de comer
cada día, lo que lo mantenía vivo, y era lo que
sus ojos veían. El porqué la Naturaleza la
relacionaban con divinidades, es muy sencillo: la
parte divina del hombre, es decir, el alma,
siempre busca a Dios si nos hacemos preguntas
trascendentales. Y el querer responder a esas
preguntas con cosas que conocemos es la respuesta
a estas creencias, pues los hombres todavía no
estábamos preparados para una relación directa con
Dios, aunque sí con sus obras y de hecho las
veíamos y las sentíamos como suyas. La relación de
Dios con el hombre fue poco a poco, al ritmo que
nuestro conocimiento e intelecto se fue
desarrollando y empezamos a ser capaces de
comprender lo que sentíamos y vivíamos. Se
entiende que en el principio, los hombres a los
que Dios no se revelaba, relacionaran las
divinidades con la naturaleza, pero una vez que
Dios se revela por medio de los profetas y
posteriormente se hace carne en nuestro Señor
Jesucristo, no se entiende que se siga adorando a
otros dioses anteriores, pues no tiene sentido
creer en la escultura y no creer en el escultor. |
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También hay que decir que las coincidencias en
ciertos aspectos de distintas religiones con el
cristianismo se tienen que estudiar detenidamente
para comprender que no son tales: la resurrección
de Osiris en la religión egipcia no tiene
absolutamente nada que ver con la de Jesús. Además
de saber que los dioses egipcios eran fantasía de
las personas, mientras que Jesús fue
incontestablemente real. También se compara los
paralelismo de la religión de Mitra con Jesús,
¿casualidad? No, pues está comprobado que los
datos primeros de esta religión se remontan al s.
II ó III d.C., o sea, que es mas fácil que la
copia fuese al revés. Las creencias celtas de los
dioses de la Naturaleza eran en sus tiempos muy
estudiadas y trabajadas pero hoy en día y desde
hace muchos años se sabe que tanto el sol como los
demás astros y sus energías son obras del Creador
no dioses, además al existir mas de un dios
dejaría de serlo por su carácter finito y
limitado. |
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Aún así,
aquí transmitimos también la tradición y estas
creencias pertenecen a la historia de los pueblos,
y os las enseñamos como tal, como tradición, no
para crearos confusión, entended que Dios se
revelaba a los pueblos antiguos de distintas
maneras, y creemos que ésta es una manera de
contactar Dios con los hombres.
Mas no olvidemos que el propio san
Bernardo, en el mismo instante en que comienza a
referirse a los caballeros templarios en su loa,
lo hace nombrando a nuestro Señor como Astro Rey:
“Corrió por el mundo la noticia de
que no ha mucho nació una nueva milicia
precisamente en la tierra que un día visitó el Sol
que nace de lo alto, haciéndose visible en la
carne”.
(Primeras palabras de San Bernardo en el Libro
Sobre las Glorias de la Nueva Milicia. A los
Caballeros Templarios). |
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